Río de Janeiro, 19 de agosto.- Las selecciones de Brasil y Alemania no necesitan la dirección del estadio Maracaná ni un recordatorio para acudir puntuales este sábado a una cita con la historia del fútbol (Avenida Presidente Castelo Branco, Portão 3, 20 de agosto de 2016 a las 15:30), con la gloria que ha reservado una medalla de oro olímpica y, quizá, con los fantasmas que vienen a Río de Janeiro y vuelven a Belo Horizonte donde el 8 de julio de 2014 la Canarinha cayó por 1-7 con la Mannschaft.

Es cierto que mañana brasileños y alemanes jugarán por la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Janeiro y que el resultado de espanto que se dio 774 días atrás fue en las semifinales del Mundial jugado en Brasil.

Torneos diferentes, selecciones y protagonistas diferentes en estadios distintos.

No obstante, la posibilidad de obtener una victoria sobre un rival incómodo en una final que puede dar a Brasil la primera medalla de oro de su historia en un torneo olímpico de fútbol masculino atiza los bríos de un país y un grupo de jóvenes jugadores ambiciosos capitaneados por Neymar.

El número diez se perdió por lesión la semifinal del Mundial de hace dos años y ahora, en plena vuelta a su forma futbolística, se encuentra con la brillante oportunidad de ayudar a la conquista del título que falta en el extenso palmarés del fútbol brasileño.

Como si fuera poco, esta final olímpica puede ser una revancha de la que perdió con México por 2-1 cuatro años atrás en Londres, y que le deparó una medalla de plata, que le sabe a poco. Para los brasileños, segundo es el primero de los últimos.

Argumentos hay para lograr el objetivo pues el equipo de Rogério Micale llega con una defensa que mantiene imbatible su portería al cabo de cinco partidos o 450 minutos.

Y un sistema ofensivo que tras dos partidos en blanco generó 12 goles en los otros tres: cuatro a Dinarmarca, dos a Colombia en cuartos de final y seis a Honduras en semifinales.

Con tres dianas cada uno han inscrito sus nombres en la lista de cañoneros Neymar, Gabriel Jesús y Luan.

Alemania también busca un desafío sin precedentes: el primer oro olímpico como país unificado, ya que la desaparecida Alemania Oriental lo ganó en los Juegos de Montreal’76 y Alemania Occidental, apenas alcanzó un bronce en los de Seúl’88.

Los alemanes, que han rechazado las comparaciones con los hechos de hace dos años, también insistido en que su objetivo es neutralizar a todo un equipo y no exclusivamente a Neymar.

El exfutbolista Horst Hrubesch, entrenador de los juveniles alemanes, puso el jueves un freno al optimismo que la selección anfitriona ha vuelto a generar en la prensa al recordar el poder ofensivo de su equipo.

Alemania ya suma 21 dianas gracias en parte a los doce que han firmado Serge Gnabry y Nils Petersen y los tres de Maximilian Meyer. Gnabry y Petersen lideran la clasificación con seis cada uno.

“Yo debería preguntarles: ¿Cómo ustedes van a parar nuestro ataque? Marcamos veintiún goles. Deberían pensar en eso”, dijo durante una rueda de prensa en el Maracaná el corpulento Hrubesch, quien como centro delantero fue conocido como ‘el Tanque’ y ‘la Bestia de los Cabezazos’.

En su plantilla está el central de 22 años Matthias Ginter, el único que integró la selección campeona que goleó a Brasil y después conquistó el Mundial a expensas de Argentina.

Aunque no jugó entonces, Ginter fue testigo privilegiado de la experiencia de haber hecho añicos el sistema de Brasil y, luego, jugar y conquistar un título en el llamado ‘templo del fútbol’.

Horas antes de la cita entre brasileños y alemanes, Honduras buscará superar de nuevo su historia en el partido por la medalla de bronce con Nigeria en Belo Horizonte.

Pase lo que pase, la Bicolor se despedirá de los Juegos de Río con el mejor registro de su historia en la competición pues en Londres 2012 la marca se había mejorado con el paso, por primera vez, a la fase de cuartos de final.

Los pupilos del colombiano Jorge Luis Pinto, que mancharon su campaña al caer por 6-0 ante Brasil, esperan sacarle el bronce a un rival que ya fue oro en Atlanta’96 y plata en Pekín 2008.

Las Súper Águilas perdieron en semifinales por 0-2 ante los alemanes y los hondureños comenzaron a vivir su calvario a los 14 segundos, cuando Neymar inscribió el gol más rápido en la historia del fútbol olímpico.

– Partido por la medalla de bronce, en Belo Horizonte:
11:00 Honduras – Nigeria

– Partido por la medalla de oro, en Río de Janeiro:
15:30 Brasil – Alemania

Fuente: EFE

Brasil vs Alemania, una cita con la historia que no necesita recordatorio
Las selecciones de Brasil y Alemania se enfrentan este sábado a las 15:30 por la medalla de oro olímpica y, quizá, con los fantasmas del Mundial Brasil 2014
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