Río de Janeiro, 9 de mayo.- El Laboratorio Brasileño de Control de Dopaje (LBCD), considerado uno de los principales legados de los Juegos Olímpicos de agosto próximo, fue inaugurado hoy en Río de Janeiro.

Estas instalaciones funcionarán 24 horas por día, siete días por la semana, durante los Olímpicos y los Paralímpicos de Río 2016, para analizar cerca de 5.000 muestras de orina y sangre.

Pero el laboratorio, ya autorizado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), seguirá operando tras los Olímpicos para atender las exigencias de las diferentes federaciones deportivas del país y ya firmó un acuerdo para hacer los exámenes antidopaje de los futbolistas que disputarán a partir del sábado la nueva edición del Campeonato Brasileño.

De cara a los Olímpicos, los ministerios de Educación y Deportes invirtieron 151,3 millones de reales (unos 42,53 millones de dólares) en la construcción del edificio que acoge el Laboratorio de Apoyo al Desarrollo Tecnológico (Ladetec) del Instituto de Química de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), institución de la que forma parte el LBCD.

También se invirtieron 74,6 millones de reales (unos 20,97 millones de dólares) en la compra de nuevos equipos, materiales, mobiliario y operación, a los que se les sumarán 43,6 millones de reales (unos 12,26 millones de dólares) para la operación olímpica exclusivamente.

El secretario nacional de la Autoridad Brasileña de Control de Dopaje, Marco Aurelio Klein, destacó la “absoluta confianza” en el laboratorio expresada por el Comité Olímpico Internacional, el Comité Paralímpico Internacional y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

La AMA llegó a retirar la licencia al laboratorio brasileño, por no adecuarse a las leyes internacionales antidopaje, lo que puso en duda que los exámenes pudiesen ser hechos en Río de Janeiro, pero terminó certificándolo nuevamente gracias a las inversiones hechas en los últimos meses para cumplir con todas las exigencias.

Klein agregó que estas instalaciones son “uno de los legados más palpables de los Olímpicos y Paralímpicos de Río 2016”, “sobre todo para la lucha contra el dopaje”.

Finalizados los Juegos, “además de hacer análisis de sangre y orina para identificar dopajes, continuará siendo usados en investigaciones científicas y tecnológicas en diversas áreas, en la enseñanza académica y en la formación de profesionales especializados”, dijo la vicerrectora de la UFRJ, Denise Nascimento.

Una característica de este laboratorio es que, al ser permanente, romperá con el sistema de antiguas ciudades olímpicas, como Turín en 2006, Vancouver en 2010 y Sochi en 2014, que levantaron unas instalaciones temporales antidopaje de cara a sus respectivos eventos deportivos.

Fuente: EFE

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