Houston (EEUU), 6 de mayo.- El gran triunfo conseguido por los Thunder de Oklahoma City ante los Spurs de San Antonio en el segundo partido de la eliminatoria de semifinales de playoffs de la Conferencia Oeste les ha permitido llegar a su campo con el gran objetivo de buscar la ventaja en la serie que disputan al mejor de siete.

Todo lo contrario de los que les sucede a los Hawks de Atlanta en la que protagonizan ante los Cavaliers de Cleveland en la Conferencia del Este, donde con su llegada a su campo del Philips Arena tienen de objetivo de alcanzar el primer triunfo que los saque de la desventaja de 2-0 que tienen en la serie.

Mientras que los Thunder supieron reaccionar a la derrota del primer partido, los Hawks se hundieron aun más en el segundo y permitieron además a los Cavaliers establecer una nueva marca de triples en la historia de la NBA con 25 canastas logradas desde fuera del perímetro.

La actuación de Thunder y Hawks en el tercer partido de sus respectivas eliminatorias, que van a jugar el viernes, podría definir cuánto durarán éstas.

El equipo de Oklahoma City recibe a los Spurs en su campo del Chesapeake Energy Arena cuatro días después de igualar la serie, con una apretada y polémica victoria por 97-98 en el segundo partido.

Oklahoma City perdió el primer partido por 32 puntos, pero el base Russell Westbrook y el alero Kevin Durant se encargaron de corregir en el segundo. Como locales, buscarán otra buena actuación, aunque saben que frenar a los Spurs no será una misión fácil, al margen en que campo se juegue.

Los Thunder se convirtieron en el cuarto equipo con más triunfos como local durante la campaña, con 32, una estadística que esperan hacer valer en los próximos dos duelos que van a tener en Oklahoma City.

Los Spurs son conscientes que necesitan cuanto antes recuperar la ventaja de campo, aunque también reconocieron que los Thunder hicieron un gran baloncesto en el segundo partido.

“Jugaron muy bien y muy inteligentes”, reconoció el veterano base francés Tony Parker, de los Spurs. “Fue una gran victoria para ellos y ahora nosotros tenemos que responder. Todos entienden que para ganar un título hay que conseguir triunfos de visitante. Ésa es ahora nuestra tarea”.

Nada nuevo en la trayectoria triunfal de los Spurs, que están mentalizados para el gran reto con jugadores de la clase como el ala-pívot LaMarcus Aldridge, la nueva figura del equipo, junto con el alero Kawhi Leonard, que no brilló en el segundo partido.

Por su parte, los Hawks buscarán en el Philips Arena una reacción milagrosa y eficaz, tras ser borrados durante los dos primeros partidos, pero sobre todo reencontrarse con su mejor baloncesto defensivo, que será clave si quieren controlar al demoledor ataque de los Cavaliers.

El equipo de Atlanta fue humillado en el segundo partido con 25 triples, que permitieron a los Cavaliers establecer nueva marca y dejar el marcador final con una ventaja de 25 puntos (123-98).

Los Hawks quieren demostrar que son un equipo muy diferente en su campo y portarán la marca de 27-14 que tuvieron de locales durante la temporada regular.

“Cuando ellos hacen esos disparos, no sé si alguien sea capaz de detenerlos, para ser sincero”, declaró el escolta de los Hawks, Kyle Corver, uno de los mejores encestadores de triples de la liga y de los Hawks. “Esperamos que comiencen a fallar en algún momento”.

El dominio de los Cavaliers fue tan abrumador en el segundo partido que la mayoría de los jugadores de los Hawks lo consideraron “insultante”, además de cuestionar la poca clase de los Cavaliers al seguir intentando triples en el cuarto periodo cuando el partido ya estaba decidido.

Pero el entrenador novato de Cleveland, Tyronn Lue, opinó que sus jugadores tenían el derecho de buscar un récord. En la primera ronda, los Warriors de Golden State habían impuesto ya una marca de la fase final con 21 triples ante los Rockets de Houston.

La nueva marca de los Cavaliers ahora corresponde tanto a las competiciones de los playoffs como a la de la temporada regular, que estaba en poder de los Magic de Orlando (2009) y Rockets de Houston (2013) con 23 triples.

“Es algo que los jugadores percibieron que estaba al alcance de lograrlo y intentaron conseguirlo”, señaló Lue al concluir el jueves el entrenamiento de los Cavaliers. “Las marcas son para romperse. No veo nada malo en eso. No hicimos nada malicioso, ni se trató de humillar al equipo rival”.

Sin embargo, ni los jugadores de los Hawks ni los seguidores del equipo de Atlanta lo ven así y están mentalizados para vengarse al máximo en el apartado deportivo cuando ambos equipos salten a la pista del Philips Arena.

Fuente: EFE

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